sábado, 27 de abril de 2013

La evolución en mosaico.

Leyendo a Stephen Jay Gould salió este concepto y claro está, no me he podido resistir a compartirlo con vosotros. Dentro del gran avance que nos supuso la exposición de la teoría de la evolución, con ejemplos concretos por Charles Darwin en 1859 con “El origen de las especies” se han ido produciendo grandes avances en la forma de entenderla. Ya Darwin nos previno en su magnífico libro, que es una teoría inacabada y que se tiene que construir entre todos a lo largo del tiempo, a través de los avances de otros grandes científicos de nuestro siglo y el venidero. Uno de estos avances sería la evolución en mosaico, que a grandes rasgos, lo que nos quiere decir es que, hay ciertas estructuras o módulos que componen los seres vivos, y que poseen una tasa evolución o de modificación mayor que el resto de estructuras o módulos del mismo. Por lo que estos pueden conservar estructuras de sus ancestros, pero al mismo tiempo incorporar otras nuevas o innovadoras. El padre de dicha teoría es un muy eminente denominado Gavin de Beer, del cual yo no sabía nada- pero Wikipedia, me ha mostrado su magnífica biografía-. Embriólogo eminente del siglo XX que unió la embriología con la evolución biológica. Explicando empíricamente ciertos ejemplos en los cuales parece ser evidente dicha evolución diferencial entre las distintas estructuras o módulos que constituyen los diferentes organismos. Uno de los grandes ejemplos de dicha teoría estaría en nuestra evolución. Como se modifico nuestro cráneo a lo largo del 6 millones de años hasta llegar al tamaño actual. Mientras todavía conservamos muchos rasgos ancestrales de todos los homínidos que han contribuido, a lo que somos actualmente. Además parece ser que nuestro bipedismo, sería otro claro ejemplo ¿no?, con el lumbago y otros problemas molestos, que nos han llevado a caminar sobre nuestras dos piernas, liberando nuestras manos para escribir por ejemplo estos humildes ensayos. Como voy mostrando en ellos; a la teoría inicial de “Darwin” se han ido uniendo nuevos conocimientos o teorías, que han hecho más fácil su entendimiento, dentro de la gran complejidad que comporta su entendimiento, desde nuestras vidas centenarias. Dentro del gran tiempo de Gaia con sus 3800 millones años de vida. Texto: Justo Tarancón Fotos de Raquel y Justo: postal familiar de nuestros primos evolutivos los chimpancés. (En el zoológico de Barcelona.

domingo, 3 de marzo de 2013

Evolución biológica y Física, distintas leyes para diferentes escalas físicas.

Cómo soy amante de la Física y de la Biología sobre todo en el tema evolutivo, no me he podido resistir y realizar una breve comparación histórica de las mismas, que me gustaría compartir con vosotros. Podemos considerar que hay un padre de cada una: de la Física, Newton con su Ley de “La Gravitación Universal” del siglo XVII. Y de la Evolución, Darwin que en el siglo XIX con su libro “El origen de las Especies” nos abrió los ojos sobre nuestro origen. Ambos explican la ley natural para los objetos macroscópicos (realidad física), ya sean objetos o los cuerpos celestes en el caso de Newton y las distintas especies de animales y plantas en Darwin, que podemos también observar a simple vista. En este último caso sin tener en cuenta los microorganismos, o en Newton sin contar con las partículas elementales de la materia. En el caso de la Física, Albert Einstein en el siglo XX revolucionaría dicho mundo con su teoría de “La Relatividad General”. En la que el tiempo absoluto de Newton sería sustituido por un tiempo relativo, dependiente del observador. En la que el tiempo y espacio estarían intrínsecamente unidos, en un único concepto matemático. En la que la masa y la Energía, deformarían dicho espacio tiempo, explicando fenómenos como la gravedad. Además Albert Einstein abrió la puerta a la llamada Física cuántica, que incluso él criticaría. Ya que dicha física tenía unas leyes totalmente diferentes a la de los objetos macroscópicos. Estas partículas los átomos y a su vez las partículas que los forman. Darían lugar a la moderna física cuántica, en la cual no sólo hay una historia sino que se dan todas las historias. Por otro lado el mundo de los microorganismos fue olvidado en la teoría evolutiva y los últimos avances indican que funcionarían de muy diferente manera. La explicación que más encajaría sería la de la simbiogénesis de Lynn Margulis, en la cual las captaciones de genes ajenos por fagocitosis, sustituiría a la fuerza o ley de la selección natural. Es cierto, que en la física se esta intentando unir la física macroscópica con la física cuántica a través de la teoría de cuerdas o la teoría M. Pero este gran avance en el plano evolutivo de momento no se ha producido. Hay que esperar a que un nuevo genio nos aporte una visión más completa del origen de las especies y la evolución de la vida en nuestra Gaia, Gea o planeta Tierra. Parece que la complejidad sobre el origen de la vida es mayor al de la propia creación del universo. Cuantos misterios nos tiene aun que desvelar la ciencia en nuestro camino de conocer el cómo de los fenómenos; ya que el porque de estos hay que buscarlos en la religión, la filosofía y otros campos del pensamiento metafísico. Texto: Justo Tarancón Fotos: Raquel y Justo (imagen de Collserola tras la nevada del 23/02/2013)

domingo, 23 de diciembre de 2012

La geología y su gran influencia en la ciencia y en la socioeconomía.

La geología en España nunca ha tenido gran relevancia. Ser geólogo no ha tenido el prestigio de ser medico, abogado, etc. Afortunadamente en otros países la geología ha sido mejor entendida y ha sido grande su influencia en el mundo científico, empresarial y social, sobretodo en el mundo anglosajón. Pero dejemos en sí este tema, que sería muy complejo de articular, y no carente de implicaciones políticas, de los cuales me quiero mantener al margen. Y centrémonos en su influencia en el mundo científico y socioeconómico por otros derroteros. Quiero citar algunos ejemplos de cómo ha hecho cambiar la mentalidad de todos nosotros aunque a veces no somos ni conscientes de ello, de mi amada geología. El concepto de tiempo profundo, la geológica nos indica, que la formación de la Tierra presenta una antigüedad de 4500 millones de años y como esta ha ido cambiando a lo largo de todo ese tiempo. Lo conocemos gracias al estudio de las rocas más antiguas y por el análisis isotópico de las mismas, que nos dan dataciones relativamente precisas. El concepto de fósil nos ha hecho entender como la tierra ha sido habitada cada vez por formas de vida más complejas. Darwin en sus inicios fue discípulo de Charles Lyell, viajó en el Beagle como acompañante del capitán y como geólogo, y no como biólogo estrictamente. Hay que recordar que Lyell es considerado el padre de la geología moderna a través del uniformismo, que influyó a su vez en gran manera en el gradualismo, concepto básico para entender la hipótesis de Darwin sobre el origen de las especies. Nos guste más o menos dicha teoría, hay que reconocer que es la única hipótesis científica, que nos permite entender como se han originado las especies, a través de las diferencias en la descendencia y la presión de la selección a lo largo de tiempo. La evolución ha empapado toda la ciencia y el conocimiento científico, económico y social de nuestra sociedad occidental, tanto para lo bueno como paro lo malo. La selección natural, como motor de esta teoría impregna todos los campos socioeconómicos, solo las empresas más competitivas permanecen y las demás desaparecen con el paso del tiempo. La geología a través de la paleontología nos ha dado respuesta del origen del hombre a través del registro fósil y con la hipótesis evolutiva darwiniana. También nos ha hecho reflexionar sobre nuestro destino. Ya que el estudio geológico y el mayor conocimiento de la Tierra nos da una visión más general de que hacemos en este planeta, que sigue siendo único, en el fenómeno vital. La teoría de Gaia de James Lovelock con sus claroscuros correspondientes, por determinados Apocalipsis de tipo bíblico, que esperemos no se cumplan tan rápidamente como pronóstica, no sin razones científicas para ello. Lo cierto es que la vida esta presente en nuestro planeta desde el principio de todo hace 3500 millones de años, al poco de solidificarse la litósfera. Como se autorregula la Tierra a lo largo de todo este tiempo, es algo cierto e indiscutible para mi, y es lo que me gusta de dicha hipótesis Gaiana. Para hacerla habitable hay que entender nuestro planeta como si se tratase de macroorganismo, compuesto por infinitos ecosistemas relacionados muy íntimamente los unos con los otros, de una forma tan compleja, que su estudio separado unos de otros, nos hace errar en predicciones, por ello deberíamos entenderlo todo de forma global. Esta autorregulación no implica que por ello hayan dejado de cambiar de las condiciones ambientales a lo largo de toda la historia de la vida, aunque siempre sin ser inhabitable. Esta es la gran diferencia, que lo distinguen del resto de planetas conocidos. Ya que el resto de planetas, que hemos explorado parecen estar muertos y sus superficies estériles. La próxima geología planetaria ya esta en marcha. En la actualidad hay varios robots de la nasa que estudian meticulosamente el suelo marciano. Alguna sorpresa puede ser que nos descubran como una composición compleja del suelo marciano, tal y como ya han averiguado. Un parecido muy semejante al de nuestros desiertos y en los paisajes observados. La existencia pasada de agua líquida en su superficie o su existencia sólida baja su suelo. La misión humana que llegue a Marte deberá ser liderada en gran parte por un geólogo. Su martillo de geólogo sobre este planeta nos acercará sobre los misterios de la vida. Yo personalmente, no creo que la vida sea una cualidad única de nuestro planeta, ya que si lo fuese, que gran responsabilidad caería sobre nuestros hombros, y que de cierto habría en nuestro pensamiento religioso o mitológico. Esperemos que la geología y la ciencia en general nos vayan despejando dichas incógnitas. Texto: Justo Tarancón Fotos:Raquel y Justo (un almendro en la sierra de collserola,Barcelona.)

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿La evolución evoluciona?

Si pensamos que el origen de la vida se remonta según los últimos hallazgos fósiles a 3500 millones de años, con la parición de los organismos procariotas (bacterias) y, tenemos evidencias de los primeros organismos eucariotas, es decir de células con núcleos diferenciados hace 2000 millones de años. Las algas pluricelulares más antiguas, que conocemos son de hace 1500 millones de años. Y los animales más antiguos de hace 500 o 600 millones de años. Cuando se produce la gran explosión cámbrica de vida, (ya tratado en este blog), y hasta la aparición de los primeros homínidos hace unos 3,5 millones de años, hasta el último millón de años con la aparición del homo sapiens. Podemos extraer muchas conclusiones de este primer párrafo, si cogemos el gradualismo evolutivo de Darwin, y las últimas tendencias sobre evolución como la idea de contingencia, y el equilibrio puntuado de Jay Gould y la teoría de la simbiogénesis en organismos unicelulares de Lynn Margulis(ambas ya tratadas en el blog). La vida aparece en la Tierra hace unos 3500 millones de años, desde el momento que le es posible hacer acto de presencia. Cuando la litosfera se ha enfriado lo suficiente para albergarla, después de que se crearse la Tierra hace 4500 millones de años. Por los datos, que nos arroja el registro fósil, se tarda 2000 millones de años pasar de los seres unicelulares a los primeros seres pluricelulares. Y en sólo 500 millones de años se producen todos los fylums que finalmente darán el resto de especies que poblaron y pueblan la Tierra actualmente. Por tanto si descartamos el determinismo y aceptamos la contingencia, parece que la naturaleza de alguna forma ha aprendido de los errores, para no cometerlos de nuevo y caer en un círculo vicioso. El proceso de cambio o evolución de los organismos a través del mecanismo de la selección natural ha dado lugar una variación en la descendencia, que ha tendido a aumentar en complejidad, dando organismos más complejos, que van apareciendo más tarde en el registro fósil. Esta afirmación descarta el creacionismo y otras teorías no científicas. La vida tiene una tendencia a hacer cada vez organismos más complejos a lo largo del tiempo geológico. Aunque actualmente no hay ninguna teoría científica, que nos despeje esta incógnita en el desarrollo de la vida en la Tierra. ¿Por qué cuesta tanto pasar de seres unicelulares a pluricelulares y después se crean relativamente tantos fylums y tantas especies tan diferentes en comparación en tampoco tiempo geológico? ¿Hay mecanismos “ocultos” todavía en la evolución, que hagan posible este aumento de la complejidad de forma exponencial? La diversidad de la vida puede hacer que la presión de la selección natural en la evolución de estos, crezca sobre cada uno de ellos, al desarrollarse nuevas distintas especies que interaccionan con su nicho biológico. Además el desarrollo de estos hace que las condiciones del “juego” cambien. Es decir el cambio climático pasado y el actual, la concentración de gases como fue la acumulación de oxigeno en la era precámbrica, etc. La velocidad evolutiva se ha podido calcular con estudios sobre patas de lagarto, o sobre la mosca del vino, por citar algunos ejemplos y ha dado unas tasas evolutivas muy superiores a la que da el estudio del registro fósil. Esta última sería 1 darwin y en cambio las tasas de estos estudios dan una tasa muy superior del orden de 10.000 darwins o más. Tenemos que desechar en parte la idea darwiniana de una evolución invisible para el tiempo de nuestra vida humana, por lo menos en ciertos casos. Nos encontraríamos en un campo variable de la evolución. El poder de selección natural y la variabilidad propia de la descendencia se aceleraría en determinados momentos, y en otros descendería por el cambio de las condiciones intrínsecas de los factores que la producen. Aún nos queda un trabajo arduo en su comprensión, como Darwin ya nos introducía en su maravilloso libro “El origen de las especies”. La complejidad de los organismos unicelulares en su paso de procariotas a eucariotas fue muy complicado, como es la complejidad de estos organismos que nos puede dar una falsa idea evolutiva. Sigamos creciendo en el conocimiento científico sin dogmas ni tabúes. Texto:Justo Tarancón Fotos:Raquel y Justo (Afloramiento coralino de la Formación Tossa(Terciario-Eoceno) fotografiado en Moià(Provincia de Barcelona, Catalunya, España)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Reflexiones sobre “El origen de las especies” de Darwin.

Tenía pendiente la lectura del “Origen de las especies” de Darwin y finalmente lo he leído. Antes, ya había leído muchos autores que hablan de él y quería sobretodo saber lo que escribió el propio Darwin de su famosa teoría. Lo cierto es que he quedado maravillado por la exposición científica que hace de su teoría, el gran detallismo de sus explicaciones a través de una infinidad de ejemplos, y como refuta los argumentos contrarios a su teoría sobre el origen de las especies, la denominada evolución. Lo cierto es que la palabra evolución sólo la he encontrado una vez o dos en toda la traducción en español de su libro. Darwin fue un científico muy adelantado a su época el cual realizó una serie de observaciones que a día de hoy no han podido ser rebatidas sobre el origen de las especies. La primera es que todos provenimos de un ancestro común, y la segunda es que las especies proporcionan una descendencia con variación. La tercera sería la selección natural, que sería la fuerza determinante, ya que haría que sólo aquella descendencia con una variación favorable para su supervivencia en el medio que le rodea podrá sobrevivir, y por tanto dar de nuevo descendencia, perpetuando su especie a lo largo del tiempo. ¿Cómo llega ha estas observaciones y conclusiones? Él se basa sobretodo en aquello que le rodea. Ve como los agricultores a lo largo del tiempo han ido seleccionando las semillas con las características más beneficiosas y han ido obteniendo mejores cosechas, por ejemplo maíz de mayor tamaño de grano, el trigo, etc. Lo mismo ocurre en las granjas de animales, con la cría de los cerdos de aquellas razas que tienen mejores características para el consumo de la carne, seleccionando y cruzando entre si razas, para crear vacas de mejor carne y mayor producción de leche, etc. Puede ser que su inspiración la encontrase en su famoso viaje en el Beagle. Pero los datos los saca de su alrededor de su conocimientos en agricultura, ganadería, cría de palomas, y de los informes que recibe de otros científicos de su época a través de carta, como, Walace, Huxley,etc. Darwin por tanto mediante la experimentación acaba con el creacionismo desde un punto de vista científico y da paso a una nueva visión del mundo, más acorde con la ciencia y los tiempos modernos. Su visión es tan abrumadora que arrastra otros campos como la filosofía, e incluso la propia religión. Nos da una nueva forma de explicar la realidad que nos rodea. Eso si, también he encontrado rasgos de una gran humildad, indicando que su teoría no esta completa y que necesita que progrese. Ahí estaría la corriente de nuevos científicos que intentan completar dicha teoría. Los neodarwinistas aplicando los conocimientos de genética, que Darwin ya intuía a través de las características heredadas, y otros ejemplos como la simbiogenesis de Lynn Margulis dentro del campo de la microbiología o el propio Richard Dawkins, o Jay Gould, ya tratados en este blog en otros ensayos. Lo importante de las teorías es completarlas y siempre tener un sentido crítico constructivo que nos ayude a avanzar. Ahí tenemos ese gran reto. Texto:Justo Tarancón y Fotos: Raquel y Justo (Gorila macho de lomo plateado descansando, fotografiado en el Parque Natural de Cabárceno(Cantabria).