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domingo, 23 de diciembre de 2012

La geología y su gran influencia en la ciencia y en la socioeconomía.

La geología en España nunca ha tenido gran relevancia. Ser geólogo no ha tenido el prestigio de ser medico, abogado, etc. Afortunadamente en otros países la geología ha sido mejor entendida y ha sido grande su influencia en el mundo científico, empresarial y social, sobretodo en el mundo anglosajón. Pero dejemos en sí este tema, que sería muy complejo de articular, y no carente de implicaciones políticas, de los cuales me quiero mantener al margen. Y centrémonos en su influencia en el mundo científico y socioeconómico por otros derroteros. Quiero citar algunos ejemplos de cómo ha hecho cambiar la mentalidad de todos nosotros aunque a veces no somos ni conscientes de ello, de mi amada geología. El concepto de tiempo profundo, la geológica nos indica, que la formación de la Tierra presenta una antigüedad de 4500 millones de años y como esta ha ido cambiando a lo largo de todo ese tiempo. Lo conocemos gracias al estudio de las rocas más antiguas y por el análisis isotópico de las mismas, que nos dan dataciones relativamente precisas. El concepto de fósil nos ha hecho entender como la tierra ha sido habitada cada vez por formas de vida más complejas. Darwin en sus inicios fue discípulo de Charles Lyell, viajó en el Beagle como acompañante del capitán y como geólogo, y no como biólogo estrictamente. Hay que recordar que Lyell es considerado el padre de la geología moderna a través del uniformismo, que influyó a su vez en gran manera en el gradualismo, concepto básico para entender la hipótesis de Darwin sobre el origen de las especies. Nos guste más o menos dicha teoría, hay que reconocer que es la única hipótesis científica, que nos permite entender como se han originado las especies, a través de las diferencias en la descendencia y la presión de la selección a lo largo de tiempo. La evolución ha empapado toda la ciencia y el conocimiento científico, económico y social de nuestra sociedad occidental, tanto para lo bueno como paro lo malo. La selección natural, como motor de esta teoría impregna todos los campos socioeconómicos, solo las empresas más competitivas permanecen y las demás desaparecen con el paso del tiempo. La geología a través de la paleontología nos ha dado respuesta del origen del hombre a través del registro fósil y con la hipótesis evolutiva darwiniana. También nos ha hecho reflexionar sobre nuestro destino. Ya que el estudio geológico y el mayor conocimiento de la Tierra nos da una visión más general de que hacemos en este planeta, que sigue siendo único, en el fenómeno vital. La teoría de Gaia de James Lovelock con sus claroscuros correspondientes, por determinados Apocalipsis de tipo bíblico, que esperemos no se cumplan tan rápidamente como pronóstica, no sin razones científicas para ello. Lo cierto es que la vida esta presente en nuestro planeta desde el principio de todo hace 3500 millones de años, al poco de solidificarse la litósfera. Como se autorregula la Tierra a lo largo de todo este tiempo, es algo cierto e indiscutible para mi, y es lo que me gusta de dicha hipótesis Gaiana. Para hacerla habitable hay que entender nuestro planeta como si se tratase de macroorganismo, compuesto por infinitos ecosistemas relacionados muy íntimamente los unos con los otros, de una forma tan compleja, que su estudio separado unos de otros, nos hace errar en predicciones, por ello deberíamos entenderlo todo de forma global. Esta autorregulación no implica que por ello hayan dejado de cambiar de las condiciones ambientales a lo largo de toda la historia de la vida, aunque siempre sin ser inhabitable. Esta es la gran diferencia, que lo distinguen del resto de planetas conocidos. Ya que el resto de planetas, que hemos explorado parecen estar muertos y sus superficies estériles. La próxima geología planetaria ya esta en marcha. En la actualidad hay varios robots de la nasa que estudian meticulosamente el suelo marciano. Alguna sorpresa puede ser que nos descubran como una composición compleja del suelo marciano, tal y como ya han averiguado. Un parecido muy semejante al de nuestros desiertos y en los paisajes observados. La existencia pasada de agua líquida en su superficie o su existencia sólida baja su suelo. La misión humana que llegue a Marte deberá ser liderada en gran parte por un geólogo. Su martillo de geólogo sobre este planeta nos acercará sobre los misterios de la vida. Yo personalmente, no creo que la vida sea una cualidad única de nuestro planeta, ya que si lo fuese, que gran responsabilidad caería sobre nuestros hombros, y que de cierto habría en nuestro pensamiento religioso o mitológico. Esperemos que la geología y la ciencia en general nos vayan despejando dichas incógnitas. Texto: Justo Tarancón Fotos:Raquel y Justo (un almendro en la sierra de collserola,Barcelona.)

viernes, 6 de mayo de 2011

¿El tiempo Geológico, o la edad de GEA?


Los geólogos hemos calculado y dividido el tiempo de la Tierra en millones de años, un millón de años, sería un cron y mil cron serían mil millones de años, es decir un Eón. Por lo que hemos dividido el tiempo de GEA en distintos Eones:
Eón Hadeano que iría desde el principio de la formación de la Tierra hasta hace unos 4000 millones de años.
Eón Arcaico desde los 4000 millones de años hasta los 3200.
Eón proterozoico desde los 3200 con la aparición de bacterias y otros organismo unicelulares, hasta los 540 millones de años.
Eón fanerozoico iría desde los 540 millones de años hasta la actualidad y coincidiría con el periodo de aparición de la mayoría de organismos macroscópicos hongos, plantas, animales.
Los tres primeros eones corresponderían al precámbrico y el eón fanerozoico a su vez lo dividimos en 3 eras: Paleozoico, mesozoico y cenozoico. Estas a su vez las dividimos en periodos, y estos en épocas, para hacernos más fácil su estudio.
Los geólogos através del estudio de la edad de las rocas y los fósiles, hemos modificado el pensamiento de la humanidad, del creacionista y religioso del génesis, en donde la creación del mundo era aproximadamente de una semana, a una visión de tiempo exponencial, de 4500 millones de años. El cerebro humano no esta preparado para entender el cálculo exponencialmente, y menos los eventos que ocurren a lo largo de tanto tiempo. La percepción humana tiene unos límites, por ejemplo intentar ver como crecen las plantas a simple vista es tarea imposible, pero a través de la tecnología, podemos grabarlo con una cámara y acelerándolo miles de veces, hasta que es perceptible a nuestros ojos. Algo parecido pasa cuando pensamos en millones de años, en este caso las imágenes captadas por la cámara o mente serían los fósiles, que serían las huellas y restos dejados por los organismos que la han habitado en sus distintas épocas. Éstos nos ayudarían a establecer una secuencia temporal y espacial, de los distintos organismos que la han habitado. Uno de los grandes desafíos para la ciencia es entender el desarrollo evolutivo de estos organismos que la han poblado a lo largo de cientos de millones de años. La inteligencia artificial “que esta a la vuelta de la esquina” nos ayudará a realizar modelos matemáticos, hasta ahora imposibles, que nos darán la luz que necesitamos para entender mejor su evolución y su origen.
Los grandes pensadores y científicos de nuestro tiempo, nos están cambiando la forma de pensar a gran parte de la población, a través de grandes difundidores de la ciencia, como Eduard Punset, que nos adentran en ella a través de una de las más potentes herramientas, la curiosidad. O como James Lovelock en el caso que tratamos, que nos da una idea diferente de la Tierra o Gea, o como él la llama Gaia. Nos explica que se trata de un superorganismo vivo, el cual ha pasado por diferentes estados: nacimiento, adolescencia, madurez e incluso vejez, como algunos nos sugieren, indicando que a nuestra Tierra le quedan “sólo” unos mil millones más de vida. Esta visión del tiempo y la nueva forma de entenderlo, como las diferentes edades de GAIA,(título de uno de sus libros más conocidos) nos ofrece una idea científica nueva y muy atractiva, de cómo estudiar el tiempo en la geología.
¿Nuestra GEA, ha entrado en la decrepitud?? O ¿¿Simplemente esta enferma del hombre?? ¿O es nuestra mente, la que intenta ver similitudes donde no tiene porque haberlas? La ciencia sólo nos puede ayudar a intentar responder dichas preguntas. Aunque cuando nos responde una, nos plantea otra mayor.

Texto: Justo Tarancón Fotos: Raquel y Justo

martes, 27 de abril de 2010

LAS EDADES DE GAIA-James E. Lovelock


Una tarde de verano en el balcón de casa, durante una celebración, un amigo y yo, nos evadimos un tiempo de allí, para hablar sobre la complejidad de la Tierra, la vida, sus orígenes, etc. Esas conversaciones que empiezan de forma improvisada y que después son difíciles de terminar, en medio de una excitación de ideas. Yo le dije que la Tierra para mí, era más que un objeto inerte, que debía ser algo vivo. Él me comentó, que se había leído un libro de un tal Lovelock, que daba una visión científica muy parecida, de una Tierra, viva y me lo explicó brevemente. Le dije que me gustaría leerlo, y me lo regaló.
La verdad es que os lo recomiendo sinceramente, si tenéis inquietudes sobre nuestra forma de entender a Gea, Gaia, la Tierra, como mejor queráis llamarla. El libro nos da una visión de ésta como si de un superorganismo vivo se tratara. Algo tan vivo como nosotros, o las plantas. Sin caer, en la verborrea filosófica. En este libro Lovelock, nos aporta datos científicos, y teorías que defienden una visión de la Tierra viva. Los paradigmas de mundos de margaritas, de colores, que describe y como estos modelos nos pueden ayudar a entenderlo. Así como otros ejemplos científicos y experiencias personales, que pueden reforzar dicha idea. Todo ello mostrado detalladamente, de una manera clara y sencilla en su libro.
Cada vez que hablas con más gente sobre este tema, te das cuentas que a través de la posible influencia de reportajes, películas, libros,etc. que la gente en general tiende a rechazar la idea de ver a nuestro planeta como un simple pedazo de roca inerte, con agua, en medio del espacio. Y que estamos vinculados de alguna forma a este macroorganismo, que deberíamos entenderlo, y nada mejor que a través de la ciencia, cual es su funcionamiento y sus posibles necesidades.
Yo pienso que tenemos que tener clara nuestra idea respecto a ella, si queremos perdurar como especie. Muchos organismos viven en ella desde que consideramos que estaba viva hace 4 eones, como son las bacterias. Otros en cambio han estado en ella durante muchos millones de años y después han desaparecido, como los dinosaurios. Nosotros llevamos en ella muy poco tiempo geológicamente hablando, menos 1’5 millones de años como especie, y estamos provocando grandes cambios en “gaia” y de forma muy rápida: aumento de la temperatura global, deforestación, ..Si vemos a nuestro planeta como algo proactivo, en el cual sí se produce una acción, esta después da una reacción o consecuencia, ¿Qué podemos esperar sobre nuestra actuación actual? Todos estos planteamientos y muchos más se plantean en este libro, que nos puede ayudar a mejorar nuestro conocimiento científico de la Tierra, y otros aspectos más íntimos como puede ser nuestra espiritualidad.

Texto: Justo Tarancón y fotografía: Raquel